1548-1570
Una joven en el palacio de Toledo
María de Salazar nació en 1548. Los registros de las comunidades por donde pasó la dan por toledana, y las noticias sobre sus padres varían de un documento a otro. Se crió en el palacio de doña Luisa de la Cerda, viuda de Arias Pardo de Saavedra y señora de Malagón. Allí aprendió a leer y escribir en castellano, llegó a leer latín y francés y adquirió una cultura humanista que sus escritos muestran en cada página.
A comienzos de 1562 llegó al palacio Teresa de Jesús, enviada para consolar a doña Luisa, y se quedó seis meses. María tenía trece o catorce años. Recordaría más tarde que ella y sus compañeras espiaban a Teresa por las rendijas de la puerta mientras oraba, y atribuía a aquella visita el amor a la soledad y el ejercicio de la oración. Siguió seis años más en la vida de palacio. En la primavera de 1568 Teresa volvió a Toledo para tratar la fundación de Malagón. María, que tenía veinte años, escribió que el Señor la llamó entonces a la vida religiosa, y guardó su decisión dos años sin comunicarla a nadie.

1570-1575
Malagón y el camino de Andalucía
Ingresó en el monasterio de Malagón el 9 de mayo de 1570, día de san Gregorio Nacianceno, y tomó el nombre de María de San José. Profesó en 1571 y compuso en esos años sus primeras poesías de entrega. En febrero de 1575 Teresa la llevó consigo a Andalucía. En Beas conocieron al padre Jerónimo Gracián, Visitador apostólico, y su llegada cambió el rumbo de la expedición: el proyecto de Caravaca quedó cancelado y Teresa partió hacia Sevilla.
El 18 de mayo salieron de Beas con seis monjas. Entraron en Sevilla el día 26, después de nueve días de camino, y el domingo de la Santísima Trinidad, 29 de mayo de 1575, quedó fundado el convento. En aquel primer capítulo Teresa confió el gobierno de la casa a María, que tenía veintisiete años.

1575-1584
Priora de Sevilla
Teresa dejó Sevilla en junio de 1576 y no volvió a ver a María. Desde entonces se escribieron con frecuencia: se conservan más de sesenta cartas de Teresa a la priora de Sevilla, hechas de gobierno, de afecto y de buen humor. Teresa la llama «hija mía», le pide que responda, le aconseja sobre novicias, confesores y oración, y le pide perdón cuando cree haberla herido.
Los años de 1578 y 1579 fueron los más duros. En plena ofensiva contra los descalzos, el provincial calzado Diego de Cárdenas visitó la casa y, a finales de 1578, depuso a María. Quedó aislada en su celda, sin voz ni lugar, y Teresa le escribió que sufriese y callase. El 1 de abril de 1579 fray Ángel de Salazar fue nombrado Vicario general de los descalzos, y el 28 de junio devolvió a María el oficio de priora. La comunidad volvió a elegirla en los años siguientes.
«Después de muerta la eligieran por fundadora, y aun en vida muy de buena gana.»
Teresa murió el 4 de octubre de 1582. Un año después, por mandato de Gracián, María comenzó en Sevilla el Libro de Recreaciones.

1584-1593
Lisboa y la defensa de las Constituciones
A finales de 1584 los superiores la enviaron a Lisboa para fundar el primer Carmelo descalzo de Portugal. Salió de Sevilla el 10 de diciembre con Gracián, Antonio de Jesús y Mariano, y llegó a Lisboa el día de Nochebuena. Pasó los primeros días en el convento dominico de la Anunciada, con cuyas monjas redactó la Santa concordia. El 19 de enero de 1585 la comunidad se instaló en San Alberto, y el 25 de abril María fue elegida priora. Acogió a las clarisas flamencas y colaboró en sus constituciones. En mayo de 1589, con la flota inglesa a la vista, calmó a las hermanas refugiadas en el castillo.
Tras la muerte de Teresa, el provincial Nicolás Doria centralizó el gobierno de los descalzos y redujo la autonomía de las monjas. María escribió a las prioras y promovió la confirmación de las Constituciones de Teresa, que Sixto V aprobó en el Breve Salvatoris de 5 de junio de 1590. Su ejecución quedó frustrada por la muerte del papa y por un breve posterior. En 1588 se le había prohibido, bajo pena de excomunión, tratar con Gracián, y el 17 de febrero de 1592 Gracián fue expulsado de la Orden. Los superiores atribuyeron a ambos una amistad que ella rechazó.
En enero o febrero de 1593 la encerraron en una cárcel con candado. Estuvo allí unos nueve meses, sin hablar con ninguna hermana y con la misa reducida a los días de precepto. Las fuentes no documentan el motivo. De aquel encierro salió la Carta que escribe una pobre y presa descalza, fechada el Viernes Santo, 16 de abril de 1593.

Obra
Escritora y maestra
María escribió con pluma ágil y formación clásica. Se conservan:
- Libro de RecreacionesDiálogo iniciado en Sevilla en 1583. Reúne su autobiografía, la grandeza del Carmen, la vida y muerte de Teresa y la fundación de Sevilla.
- Carta de una pobre y presa descalza y Ramillete de mirraEscritos del encierro de 1593 y de los años siguientes.
- Avisos o Consejos que da una priora a otraConsejos de gobierno (1590), con una destinataria sevillana.
- Tratado sobre la relajación religiosa e Instrucción de noviciasFechados en 1599 y 1602. La Instrucción se imprimió en francés en 1612.
- Poesías, cartas y su declaración en el proceso de canonización de TeresaVeintitrés poemas; la declaración se firmó en San Alberto el 25 de agosto de 1595.
Sus Escritos espirituales se reunieron en edición de Simeón de la Sagrada Familia (Roma, 1979), y el Libro de Recreaciones cuenta con edición y traducción inglesa de Alison Weber y Amanda Powell (2002). Estudiosos como Rafael Pascual la presentan como heredera y transmisora del carisma teresiano.

1597-1603
Cuerva y la memoria
Elegida priora de nuevo en 1597, gobernó San Alberto hasta abril de 1600. En mayo de 1603 animó por carta a Jean de Brétigny a emprender la fundación del Carmelo en Francia. El General hizo sacarla de Lisboa antes de que llegasen los franceses. Llegó a Talavera de la Reina con Blanca de Jesús el 7 de septiembre y, ocho días después, recibió la orden de continuar sola hasta Cuerva. Murió allí el 19 de octubre de 1603, a las nueve de la noche, a los cincuenta y cinco años.
La crónica de Belchior de Santa Ana, publicada en Lisboa a mediados del siglo XVII, le dedicó más de cien páginas y la presentó con aureola de santidad. Gracián la tuvo por una de las mujeres de mayor pureza, espíritu y prudencia que conoció después de Teresa. En 1991 el Capítulo General recibió una propuesta para introducir su causa de beatificación, y en diciembre de 1999 el Definitorio General manifestó su pena por los castigos que ella y Ana de Jesús habían sufrido y por el trato que recibieron en la historiografía de la Orden. Hoy se ignora dónde está enterrada.

Síntesis biográfica elaborada a partir de las biografías de Ros, Moriones, Pérez García, Rodríguez y Pascual, del estudio de Jáuregui y de la edición de Weber y Powell.






